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lunes, 18 de febrero de 2013

Celebrando San Valentín en Sakurando Teppanyaki

El pasado sábado fuimos a cenar a Sakurando Teppanyaki para celebrar San Valentín. Aunque la idea primera era ir a comer a medio día, se complicó un poco la cosa y tuvimos que dejarlo para la cena, y ya que íbamos a cenar, decidimos reservar porque tenían un menú especial por San Valentín.

Ya os he hablado de este restaurante en esta entrada, y nos gustó tanto que teníamos muchas ganas de repetir, y que mejor momento que para celebrar San Valentín. Pero esta vez, quizás porque la otra vez nos gustó tanto, me sentí un poco decepcionada.
Nosotros elegimos el menú especial, porque aunque teníamos muchas ganas de probar la mesa de Teppanyaki su precio era demasiado elevado para nosotros.

La primera sorpresa, fue que las mesas no estaban decoradas, sólo tuvimos la vela, las flores no sé dónde estarían.
Cuando llegas, siempre te ponen una toalla húmeda (oshibori) y algo de picar.
Ensalada de pollo y aguacate
Lo primero fue la ensalada de pollo y aguacate, que estaba muy buena, la verdad, era un poquito picante.
Después venían las gambas fritas, los rollitos, el dimsum y la empanada frita. Todo muy bueno, hasta aquí todo perfecto.
Sushi




Y el plato de sushi, lo que más tememos. En esta ocasión eran 4 piezas de maki iguales las cuatro, y de las 4 de sushi, dos eran de atún y 2 de salmón. Y esta vez el sashimi era de pez mantequilla, el camarero nos dijo que era un pez muy conocido en Japón, la verdad es que yo nunca había oído hablar de él, pero después de haber investigado un poco por internet tampoco me han quedado las cosas muy claras, porque se le llama de esta manera a diferentes peces, os dejo un link para que veáis las diferentes especies a las que se le suele llamar pez mantequilla aquí en España, el único que no me ha hecho mucha gracia ha sido el escolar, que parece que puede ser tóxico.
Pero a pesar de no saber qué era, deciros que prefiero cien veces (siempre que no sea el escolar) el sashimi de pez mantequilla al de atún, pero lo que más me gustó fue el sushi de salmón, como siempre, aunque me lo comí muy deprisa, porque los camareros nos estaban metiendo un poquito de presión y vinieron a quitar el plato de sushi cuando me quedaba ese trocito y no lo pude disfrutar lo que me gustaría.


Y del último plato antes del postre, no os puedo decir nada bueno, la verdad. A mi no me gustó nada, el pato lo encuentro duro, el buey tampoco me gustó y las gambas estaban con una salsa muy ácida, y a mi no me vienen bien los alimentos ácidos. En cuanto a los tallarines, estaban bien, pero no nos dieron a elegir entre eso o el arroz como pone en la carta. Aunque a mi no me entusiasmo este último plato, mi novio se comió su parte y la mia, así que no fue desaprovechada.

Sorbete con fruta
Y por fin llegó el postre, después de esperar más de media hora a que nos hicieran caso, yo pedí sorbete de limón con fruta, que se lo acabó mi novio por la acidez que os comentaba antes, pero la fruta me la comí yo toda. Lo peor del postre fue que a pesar de que el menú era de 30€ no podías elegir el postre que quisieses, tan sólo los que valían menos de 5€, cosa que no vi para nada bien. Creo que por un menú de ese precio podrían haber dejado elegir libremente el postre o poner uno para que no se pueda elegir, como crepe y helado que tienen en otros menús. Cuando nos pasó con el menú Sakurando lo vi normal, valía 7 € menos, pero con este no lo vi para nada correcto.

Como broche final nos regalaron un peluchito pequeño por haber pedido el menú de San Valentín.

Ahora mismo deciros que si tuviera que elegir ir allí otra vez, no lo haría, por lo menos durante un tiempo, hasta que se me haya olvidado esta última visita



jueves, 14 de febrero de 2013

San Valentin

Hoy todo el mundo habla de San Valentín, y yo no iba a ser menos.


En el trabajo todo el mundo dice los planes que tiene para su pareja. Pero lo que más me ha extrañado hoy, es que de entre mis compañeros y compañeras, parecía que les hacía más ilusión a ellos este día que a ellas. A mis compañeras no les gusta que les regalen flores y a ellos les gusta regalar flores, es más, les gusta mandar las flores al trabajo de su novia (si me hacen eso a mí me muero de la vergüenza, jaja).

Yo soy muy romántica, la verdad, me gustan las sorpresas, pero también soy muy delicada y quejica, y como algo no me apetezca o no me parezca bien ya me pongo de mal humor, jajaja. No sé ni como me aguanta mi novio y aún le gusta hacerme regalos.

Yo sin embargo, he celebrado San Valentín muchos años, cena y regalos, pero desde hace unos años no lo celebramos, no por nada en particular, quizás sólo porque preferimos celebrar un aniversario a San Valentín, no lo sé la verdad. Pero este año vamos a ir a comer fuera este fin de semana. Ya os contaré que tal.