Ya os comenté hace un tiempo en esta entrada que quería aprender alemán, y que os iba a contar mis avances. Pues vengo a eso, a contaros qué tal me va con el alemán.
Desde esa entrada han pasado 7 meses, y la verdad es que no he avanzado mucho, para que nos vamos a engañar. Soy bastante perezosa, y el tiempo que me queda libre después del trabajo lo suelo ocupar con otras cosas. Cuando escribí esa entrada no tenía trabajo y tenía más tiempo libre, pero mejor no pongo excusas malas.
Os comenté que intentaría aprenderlo con los Pimsler de alemán, y así lo estoy haciendo. Pero no me convence porque solo aprendo a escucharlo y ha hablarlo, y me gustaría aprender la gramática también. Pero quizás es porque estoy empezando todavía.
Lo escucho de camino al trabajo nada más y me acabo de quedar atrancada porque en el pen drive salta de la lección 7 a la 9, y tengo que bajármelo del coche y mirarlo, pero la pereza me puede.
Un defectillo que le he encontrado a este idioma, es que ocupa mucho espacio en mi disco duro. Sí, no me estoy refiriendo al espacio de mi ordenador, no, me refiero a mi memoria. Me estoy dando cuenta que desde que empecé a aprenderlo estoy olvidando palabras que tenía aprendidas de otros idiomas, y eso no tiene más explicación que para acordarme del alemán se borran datos viejos de mi memoria (Bueno, y esa ha sido la tontería del día, jaja).
Por cierto, esta semana es buenísima para mi, porque el jueves es fiesta, es el día de Andalucía, así que tengo fiesta. A ver que plan surge, o mejor descansar para el viernes.
Ya seguiré diciendo qué tal me va con el alemán.
Mostrando entradas con la etiqueta aleman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aleman. Mostrar todas las entradas
lunes, 25 de febrero de 2013
lunes, 16 de julio de 2012
Aprendiendo alemán (parte I)
Unser Vergnügen liegt nur in der Einbildung. Ludwig TieckEntender esa frase y todo aquello que esté escrito en alemán es mi objetivo.
La primera pregunta que tendría que responder es: ¿Por qué? Pues muy sencillo, esta pregunta tiene una respuesta muy sencilla. La verdad es que a mi me gustan los idiomas, y considero que no se me dan mal del todo y cuantos más idiomas conozca me sentiré mejor conmigo misma, pero quizás la pereza ha podido con estos deseos de aprender idiomas. Otro motivo es que para encontrar trabajo en la situación que estamos ahora es muy necesario el conocimiento de idiomas. El inglés lo llevo bien y el francés lo conozco un poco y quizas debería intentar mejorarlo, pero por ahora prefiero empezar con el alemán.
La pregunta que me asalta ahora es la siguiente: ¿Cómo? y la verdad es que no tengo muchas ideas de la respuesta correcta. ¿Una academia? No me convence, además de que aquí no hay ninguna. ¿Escuela de idiomas? Pues estamos en las mismas, porque en la que hay aquí tan sólo se puede aprender inglés y francés.
Así que, me he decidido por la que quizás sea la más fácil de hacer, pero difícil de aprender. Por cuenta propia, buscarme la vida con libros y esas cosas.
Por el momento no tengo ningún libro, por lo que lo único que hago es escuchar los Pimsleur para aprender alemán. La primera vez que lo escuché se me quedó cara como de patata, pero al poco ya parecia que el sonido era más suave. Con ésto aprenderé sólo a hablar, pero por algo se empieza. La verdad es que no sé si dará resultado, porque ya lo intenté con el danés, pero por mi falta de dedicación y mi pereza no conseguí aprender nada.
Como dice la cita que abre la entrada, nuestro placer se encuentra sólo en la imaginación.
Si alguién me puede recomendar algún libro para aprender alemán, se lo agradecería.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
