Hace un tiempo nos dispusimos a ir a cenar por la zona de la costa, fuimos a Garrucha y de postre a una famosa heladería italiana de Mojácar. Todavía no entiendo por qué decidimos ir allí, porque al ser verano estaba todo bastante lleno, y teniendo en cuenta que Garrucha es un pueblo más bien pequeño, el espacio de aparcamiento es bastante reducido y el tiempo que se tarda en aparcar en los meses de Julio y Agosto en fin de semana por la noche es infinito.
Bueno, a parte de la desesperación que me dio por no encontrar aparcamiento, todo lo demás bien. Elegimos una freiduria para comer, nunca habíamos cenado por allí, así que íbamos a la aventura.
Primero pedimos una fritura mixta de pescado y dos hamburguesitas de buey. Y después nos entraron ganas de unas patatas con ajo. Que estaban buenísimas.
Después de la rica cena yo tenía el capricho de ir a tomar un helado a una famosa heladería que hay en Mojácar, que llevo oyendo años de ella y nunca la había probado, así que, nos volvimos a subir al coche y después de un rato de coche, llegamos a nuestro destino, cuando ya estábamos a punto de dar la vuelta y decir ya no más.
Es ponerte la carta delante y no sabes qué pedir, tiene todo tan buena pinta...
Y por hoy me despido con una foto de mi gatito, es más mono el.




