La temporada ideal para poder subir al Monte Fuji es en verano, en los meses de Julio y Agosto. La subida se divide en 10 estaciones, y podemos llegar hasta la quinta en coche, pero a partir de ese punto deberemos seguir a pie.
Podremos pararnos a pasar la noche allí en los diferentes albergues que hay, pero no es necesario si subimos y bajamos en el mismo día, dándolo todo. También podemos comprar botellitas de oxigeno por el camino para respirar mejor, ya que la altitud es un factor importante a la hora de respirar, sobre todo si no estamos acostumbrados.
Creo que es una experiencia dura, pero no me digáis que no merece la pena un pequeño esfuerzo para poder ver algo tan especial y bonito.
